LA DIDÁCTICA COMO DISCURSO NECESARIO PARA EL CAMBIO SOCIAL
En el cambio SOCIAL
La didáctica debería constituirse como transformadora de la realidad en sí misma, que persigue la mejora en los aprendizajes para el beneficio colectivo. Su propósito se debería centrar en preparar personas con iniciativa y con herramientas suficientes para generar cambios hacia la mejora social y la emancipación de las personas.
La didáctica se visualiza como una transmisión-compartir saberes, cultura y valores necesarios para la convivencia, determinados desde un marco institucional que regula qué aprender y orienta sobre la mejor forma de conseguirlo.
El docente regula, planifica, dirige, coordina e incide directamente en el contenido y en la forma que debe tener el aprendizaje y decide los mejores procedimientos para que los estudiantes logren los objetivos previstos.
Así se puede ver como la didáctica es una actividad experiencial.
La escuela se visualiza como un espacio de aprendizaje en el que los estudiantes actúan de forma más o menos “libres” dentro de un marco orientado por el profesorado. En este espacio se promueve la interacción, el descubrimiento y la experimentación como forma de construcción del pensamiento y los saberes.
Es necesario un conocimiento de la situación del contexto, de la realidad, de los procesos de aprendizaje, de los contenidos, de la misma labor docente, pero no para seguir un patrón único de intervención.
El verdadero sentido del aprendizaje se sitúa en la transferencia directa de los saberes a la sociedad.
La finalidad de la didáctica bajo esta mirada es ayudar a la compresión del mundo, como medio para llegar a la transformación educativa y social y por tanto a la libertad de las personas. El desarrollo del espíritu crítico junto al compromiso social y la ética son los factores determinantes que todo alumno debe desarrollar para que el aprendizaje sea completo.





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