El enfoque interdisciplinario como principio de la educación inclusiva
Interdisciplinario junto a la educación inclusiva
La naturaleza compleja del desarrollo humano y las particularidades que en el mismo se
reflejan como expresión de las características propias de cada persona, grupo social, entorno
económico, histórico y cultural, entre otros factores, hacen de la diversidad una constante y
una condición inherente a la misma esencia humana.
En el ámbito educativo se realizan múltiples esfuerzos por
avanzar en el desarrollo de la educación inclusiva, que es asumida, como un proceso
transformador, creativo y sostenible que implica como sostiene Simón y Echeita (2016) “la
presencia, la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes” (p. 31).
Existen innumerables definiciones de la educación
inclusiva, sus fundamentos, políticas, principios, modelos y propuestas metodológicas como
reflejo de la complejidad de su objeto de estudio.
La educación inclusiva hace referencia a la totalidad
del estudiantado de las instituciones educativas colocando un énfasis particular en el
alumnado de los grupos más vulnerables, entre los que se incluyen aquellos que presentan
ciertos requerimientos o necesidades particulares asociadas o no a una condición de
discapacidad. (Simón y Echeita, 2016).
Para construir una escuela inclusiva Sánchez Teruel y Robles Bello (2013) se plantean
algunos factores como:
- Centrarse en el desarrollo de las competencias emocionales y no tanto en las técnicas ni en las cognitivas.
- Partir de la experiencia y conocimientos previos del profesorado.
- Tener la necesidad de avanzar hacia una concepción inclusiva de la educación.
- Utilizar el trabajo cooperativo como instrumento metodológico.
- Entender la heterogeneidad como una oportunidad para potenciar el aprendizaje de los alumnos
- Dotarse de una estructura flexible que responda a las necesidades de los alumnos, donde la colaboración y el trabajo en equipo entre los docentes sea un pilar básico.
- Desarrollar planes de formación para el profesorado.
- Incorporar la evaluación, como aspecto fundamental para promover la retroalimentación.
- Apoyo de la comunidad educativa.
- Fomentar el uso de redes sociales basadas en entornos digitales colaborativos.
De igual manera es imperativo afirmar que las diferencias deben ser abordada en el aula
desde la educación inicial, en pro de la educación inclusiva, establecidas en el currículo a
través de programas educativos, para favorecer la inclusión y un clima de aula positivo
(Sánchez Teruel y Robles Bello, 2013).
Al hilo de lo señalado, Gomzyakova (2020) enfatiza que el enfoque interdisciplinario en la
educación inclusiva contribuye de manera decisiva al logro de sus objetivos, lo que está
determinado por los siguientes factores:
- Propicia la elevación de la efectividad del trabajo con todo el estudiantado, dando respuesta a sus particularidades, necesidades y potencialidades.
- Incrementa las posibilidades para la solución de los problemas en el aprendizaje, la educación y el desarrollo desde una perspectiva integral, compleja y sistémica.
- Favorece una mejor comprensión por parte de cada uno de los especialistas y otros agentes implicados en el proceso de la educación inclusiva acerca de la esencia de las necesidades y características del desarrollo del niño, a partir de una visión basada en la integralidad y complejidad.
- Responde a la naturaleza de las necesidades y potencialidades que presenta la diversidad de estudiantado, incluidos los niños con discapacidad y, en esa misma medida, posibilita el diseño integral e interrelacionado de diferentes estrategias para propiciar su desarrollo.
- Posibilita el enriquecimiento de la experiencia educativa y cognitiva en la que el alumnado juega un papel cada vez más activo.
- Crea condiciones adicionales para que los docentes organicen el proceso educativo con mayor integralidad, a un nivel cualitativamente superior, como resultado de la consideración de los aportes de diferentes disciplinas a fin de responder, de manera efectiva, a las particularidades y necesidades de los estudiantes.
La materialización de la contribución del enfoque interdisciplinario no se produce
de manera espontánea y demanda la concreción de acciones metodológicas que viabilicen la
práctica pedagógica hacia un enfoque interdisciplinario que está llamado a materializarse en
la labor didáctica, en la interacción entre los diferentes agentes y factores implicados en la
educación inclusiva y en el fortalecimiento de la preparación profesional.




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